Donación de obra de José Zuzaya

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El próximo viernes 8 de abril a las 12 horas en el Ayuntamiento, tendrá lugar la entrega y cesión de esta obra de José Zuzaya Cambra pintor de Graus y propiedad de José Javier Torres Zuzaya.

José Javier Torres Zuzaya, sobrino de José Zuzaya Cambra, hace donación de una obra del artista grausino que desarrollo toda su carrera artística en Barcelona. Albañil de profesión emigró a Barcelona en 1940 donde pudo dedicarse a su gran pasión, la pintura, exponiendo sus obras en el claustro de la catedral de Barcelona hasta afincarse en la calle ParadÍs donde estableció su taller.

Pintor autodidacta, su única formación la tuvo durante su estancia en Barcelona para cumplir el servicio militar en 1912 cuando se matriculó en la “Academia Martínez”. Conoció a Zuloaga en su estancia en Graus, quien le animó a continuar con su afición por la pintura pues vio que era “honrado en el dibujo y veía bien el color”.

Su amor por su tierra natal lo demuestra en sus obras, donde abundan los rincones de Graus, entre los que destaca esta obra de gran valor documental pues es un interior de la Basílica de la Peña pintado en 1934 y donde todavía se pueden ver sus magníficos retablos desaparecidos durante la Guerra Civil.

Fue en este momento precisamente cuando se narra en la escasa información que ha llegado hasta nosotros sobre la persona de José Zuzaya, cuando se menciona como persona que puso a salvo una gran cantidad de obras valiosas entre las que se encontraba la imagen del Santo Cristo que el Santo Vicente Ferrer donó a la localidad de Graus.

Gran amante de los valores patrimoniales también de su ciudad de acogida, donde defiende su conservación y la importancia de su conocimiento y su accesibilidad.

Hizo también su incursión en el campo de la escultura, trabajó en Barcelona en el taller del también grausino Felipe Coscolla.

Son obra suya la pila de agua bendita de la iglesia parroquial de San Miguel en Graus, así como el busto del sacerdote, editor y pedagogo grausino, y tío y mentor de Joaquín Costa, José Salamero que se conserva en la plazoleta de acceso al santuario de Nuestra Señora de La Peña.

Su vinculación a Costa resulta evidente pues la abuela, Daniela Martínez Solano, era prima hermana de la madre de Joaquín Costa, un ambiente familiar que pudo influir en una visión aventajada de entender el arte y su acercamiento al público en general y a los colegios de forma especial.