La exposición sobre el pionero de la fotografía Andrés Burrel, récord en Espacio Pirineos con 2.265 visitas

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Este sábado 28 de septiembre finalizaba en el centro Espacio Pirineos de Graus una de las exposiciones más exitosas de las celebradas en Ribagorza en las últimas décadas. La muestra dedicada a uno de los pioneros de la fotografía en el Altoaragón, Andrés Burrel. La aventura de la imagen. Un fotógrafo en Torres del Obispo a finales del siglo XIX, ha conseguido atraer hasta 2.265 visitantes, todo un récord de afluencia en las más de cien muestras que han podido visitarse en el centro cultural grausino a lo largo de estas doce temporadas.

Con esos 2.265 visitantes, la muestra sobre el fotógrafo Andrés Burrel se alza a lo más alto en cuanto a público recibido por una exposición en Espacio Pirineos, superando ampliamente los 1.877 de Graus revisitado. Secuencia gráfica del progreso local (2015), y los 1.652 de Escuela de vanguardia. Proyectos y actores pedagógicos en Graus entre los siglos XVII y XX (2018), y ya muy por encima de las siguientes exposiciones en la historia de Espacio Pirineos, todas de gran éxito y producidas desde el mismo centro, como los 1.305 de Tonón de Baldomera. La mirada amiga (este mismo año), los 1.103 de El descubrimiento de los Pirineos (2012), los 1.048 de Paisajes del caminar (2011), los 940 de El triunfo del arte. El Orfeón de Graus, 1914-1918 (2016), o los 883 de La Basílica de La Peña. Historia y latido de Graus (2014).

La muestra ha reunido cerca de doscientas fotografías (algunas inéditas), abundante documentación, material fotográfico original, así como la recreación del estudio que dispuso en el jardín de Casa Mariano.

Andrés Burrel Sopena (1874-1956) fue el más destacado representante de una saga iniciada en Torres del Obispo por su abuelo Mariano, fundador del colmado familiar El Fénix, y continuada por su padre, también Andrés, lutier y cronista local. Andrés siguió con la actividad comercial de la casa, al mismo tiempo que emprendía otras aficiones como la relojería, la marquetería, la imprenta, la jardinería o la apicultura, artes a las que se entregó en mayor o menor medida, en ocasiones como apoyo de su vocación principal, la fotografía. Andrés se iniciaría en la fotografía muy pronto, con apenas diecinueve años, y merced a la amistad y confianza con el que entonces era párroco de Calasanz, José Salinas, del que debió aprender la práctica del oficio. Su espíritu inquieto, el contacto y correspondencia con otros fotógrafos, como los Aguilar de Graus, y el acceso a las innovaciones a través de catálogos y publicaciones especializadas, alumbrarían por unos años en Andrés la ilusión de dedicarse profesionalmente a la fotografía.

La muestra, producida por el centro Espacio Pirineos del Ayuntamiento de Graus con la colaboración de la familia de Andrés Burrel y de la Fototeca de la Diputación de Huesca, ha sido comisariada por el historiador y técnico municipal de cultura, Jorge Mur.

En la imagen, Andrés con su hermano José María, su padre Andrés y su abuelo Mariano. Foto de José Salinas, ca. 1893, Casa Mariano de Torres del Obispo. Familia de Andrés Burrel. Fototeca de Huesca.

www.espaciopirineos.com